· Ingeniería Agronómica · Agro, ambiente y veterinaria
Trigidia Jiménez
productora e investigadora de cañahua, dueña de la Granja Samiri y de una planta que procesa el grano · Comunidad de Sunavi, Toledo (Oruro)
“El primer obstáculo que tuve que superar fue mi familia”
La entrevista en texto
Cómo llegó a su carrera
Nació en Catavi, en el norte de Potosí, en una familia de agricultores de trigo que por la pobreza tuvo que migrar a Oruro cuando ella tenía seis años; allí su padre trabajó en la mina San José. Aun así, él siguió sembrando papa, haba y arveja al pie de la mina, y viéndolo nació su amor por producir alimentos. Al salir bachiller tenía claro que quería estudiar Ingeniería Agronómica, pero su familia se opuso porque creía que, siendo mujer, no iba a rendir ni podría tener una familia. Superó ese obstáculo y se tituló en la Universidad Técnica de Oruro.
Cómo es su trabajo
Hace más de 20 años su suegro le puso en las manos unas semillas de cañahua y decidió cultivarlas, aunque entonces el grano casi no tenía mercado. Pasó de una hectárea a 80 en su Granja Samiri, en Sunavi (Toledo, Oruro), donde investiga variedades, produce cañahua orgánica y la transforma en harinas, pito, galletas y otros productos. Junto al instituto estatal de innovación agropecuaria (INIAF) logró triplicar el rendimiento por hectárea y registrar dos variedades propias. En la cosecha la mitad del personal son mujeres y todos ganan lo mismo; además, Francia la nombró Caballera de la Orden del Mérito Agrícola.