· Familias

Acompañar sin presionar.

Tu familia puede ser tu mejor apoyo si la sumas al proceso: informarla, pedirle ayuda concreta y escuchar sus razones funciona mejor que esconderle tus planes o dejar que decida por ti. La decisión es tuya, pero no tienes que tomarla en soledad.

Para mamá, papá o quien te cuida

Lo que más ayuda es acompañar sin decidir por el chico o la chica.

Lo que más ayuda

  • Preguntar antes de aconsejar: qué le gusta, qué le preocupa y qué opciones está mirando.
  • Ayudar a conseguir información y contactos: alguien que estudió la carrera, una feria o una visita a la universidad o al instituto.
  • Hablar con datos de costos, tiempos y requisitos, no solo del prestigio de una carrera.
  • Valorar las rutas técnicas y la docencia tanto como la universidad.
  • Acompañar en lo práctico: fechas, documentos, pasajes y ahorro.
  • Recordarle que cambiar de idea es parte del proceso.

Lo que conviene evitar

  • Imponer una carrera o decidir por él o ella.
  • Comparar con hermanos, primos o hijos de conocidos.
  • Desentenderse con un «haz lo que quieras»: también deja al chico o la chica sin apoyo.
  • Condicionar el cariño o el apoyo económico a una carrera.

Preguntas que abren la conversación

  • «¿Qué te imaginas haciendo un martes cualquiera dentro de 5 años?»
  • «¿Qué te gusta y qué te preocupa de cada opción?»
  • «¿Cómo te podemos ayudar este mes?»
  • «¿Con quién te gustaría conversar para saber más?»

Cómo sumar a tu familia sin que se vuelva presión

Esta parte es para ti, que estás eligiendo.

  1. Cuéntales en qué etapa estás, no solo lo que ya decidiste. Por ejemplo: «Estoy investigando estas 3 opciones».
  2. Pídeles ayuda concreta: acompañarte a una feria, presentarte a alguien que estudió la carrera, revisar los costos contigo o ayudarte con los documentos.
  3. Pregúntales qué les preocupa y qué esperan para ti, y anota sus razones.
  4. Busquen juntos información en fuentes oficiales: convocatorias, fichas de carrera y costos.
  5. Comparte tu Mi plan cuando te sientas listo o lista: puedes copiarlo o imprimirlo desde la herramienta.
  6. Pongan una fecha para conversar con calma, no en medio de una discusión.

Cuando tus papás quieren que estudies otra cosa

Decidir con tu familia no está mal: en muchas familias bolivianas las decisiones importantes se toman juntos. La meta no es «ganar» la discusión, sino tomar una decisión informada que tú puedas sostener.

  1. Respira. Que tu familia opine es normal y muchas veces viene del cariño y de la preocupación: por la plata, por la seguridad o por lo que ellos vivieron.
  2. Averigua el porqué. Pregunta: «¿Qué te gusta de esa carrera para mí?». Anota sus razones: muchas son valores, como estabilidad, buenos ingresos o estar cerca.
  3. Busca lo que tienen en común. Quizá tú también quieres estabilidad, pero la ves posible en otra carrera.
  4. Investiguen las dos opciones con el mismo método: «Ficha por opción», costos, requisitos y una conversación con alguien de cada carrera.
  5. Haz el «Balance de decisión» incluyendo lo que gana y lo que pierde tu familia, no solo tú.
  6. Propón un acuerdo concreto. Por ejemplo: postular a tu opción y dejar la de ellos como plan B, o probar con una feria, un curso corto o una conversación antes de decidir.
  7. Si siguen sin ponerse de acuerdo, pidan ayuda a un tercero en quien todos confíen: un orientador, un profe o un familiar.

Frases que pueden ayudarte

«Sé que quieres lo mejor para mí. ¿Me cuentas qué te preocupa de lo que yo quiero estudiar?»
«Investigué las dos opciones de la misma forma. ¿Revisamos juntos lo que encontré?»
«No te pido que estés de acuerdo hoy. Te pido que conozcas mi opción antes de decidir.»
«¿Qué tendría que pasar para que te sientas más tranquilo o tranquila con mi opción?»

Valeria, 17 años, Santa Cruz, quiere estudiar Diseño Gráfico y su mamá quiere Contaduría. Su mamá le dijo: «Quiero que tengas un trabajo seguro». Valeria investigó las dos carreras, habló con una diseñadora que trabaja en una empresa y otra que trabaja por su cuenta, y le mostró a su mamá cuánto ganan y cómo consiguen clientes. Acordaron que Valeria postula a Diseño y que el primer año va a hacer un curso corto de contabilidad para su futuro emprendimiento.

Si en tu casa hay gritos, amenazas o golpes, o te obligan con violencia, ya no es una diferencia de opinión. Habla con un adulto de confianza o acude a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de tu municipio: es un servicio público y gratuito.

Por qué sumar a la familia

  • Perú: una campaña sobre los beneficios de estudiar redujo la deserción escolar en 1,15 puntos porcentuales, y en 1,87 cuando también se informó a los padres (IPA, J-PAL y MINEDU).
  • EE. UU.: enviar a los padres dos folletos y un sitio web sobre la utilidad de las matemáticas y las ciencias hizo que sus hijos cursaran casi un semestre más de esas materias en los dos últimos años de colegio (Harackiewicz y colegas, 2012).
  • Indonesia: coincidir con los padres en las expectativas de carrera se asoció con más planificación y exploración, sobre todo a través de la confianza del estudiante en sí mismo (Sawitri y colegas, 2014).
  • Alemania: el apoyo de los padres se asocia con más exploración; imponer o desentenderse se asocia con más dificultades para decidir (Dietrich y Kracke, 2009; según resúmenes secundarios).