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· Herramienta · 10 minutos para armarlo

Prepara tu examen de ingreso.

Un plan de estudio hasta el día de tu PSA, prefacultativo o examen, con las dos técnicas que más funcionan según cientos de estudios: ponerte a prueba y repartir el estudio en el tiempo. Todo se guarda solo en este dispositivo.

Tu plan

Cada día de estudio tiene dos partes: un tema nuevo y un repaso en el que te pones a prueba con lo que estudiaste hace 1, 3, 7 y 14 días. La última semana es solo de repaso mezclado, como en el examen.

¿Qué materias entran? Revisa el temario oficial de tu convocatoria.

Tus tarjetas

Escribe una pregunta de un lado y la respuesta del otro, con tus palabras. Cuando la sabes, vuelve en más días; cuando no, vuelve mañana. Escribir la pregunta ya es estudiar.

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    Cómo estudiar, según la evidencia

    Una revisión de diez técnicas (Dunlosky y otros, 2013) dio utilidad alta solo a dos: ponerte a prueba y repartir el estudio. En 222 estudios en aulas reales, con 48 478 estudiantes, hacer pruebas cortas subió el rendimiento en un grado medio (Yang y otros, 2021).

    1 · Ponte a prueba

    Cierra el cuaderno y trata de responder o explicar de memoria. Después revisa qué te faltó. Recordar cuesta más que releer, y por eso funciona.

    2 · Reparte el estudio

    Tres sesiones de 40 minutos en tres días rinden más que dos horas seguidas la noche anterior. Vuelve a cada tema varias veces, con días de por medio.

    3 · Mezcla los problemas

    En el examen no te avisan qué tipo de ejercicio viene. Practica mezclando temas para aprender a reconocer cuál es cuál.

    4 · Explica con tus palabras

    Pregúntate por qué algo es así y cómo se conecta con lo que ya sabes. Si puedes explicárselo a alguien, lo entendiste.

    Lo que rinde poco

    Releer, subrayar y copiar resúmenes se siente productivo, pero ayuda poco a recordar. Úsalos solo como punto de partida para ponerte a prueba.

    Antes del examen: 5 minutos para los nervios

    En ensayos aleatorizados, aprender a ver los nervios como energía bajó la ansiedad y mejoró las notas (Jamieson y otros, 2022; Yeager y otros, 2022).

    1. Tu cuerpo se está preparando. El corazón acelerado y la respiración rápida mandan más oxígeno a tu cerebro. No es señal de que vas a fallar: es tu cuerpo dándote energía para rendir.
    2. Dilo de otra forma. En vez de «estoy nervioso, me va a ir mal», prueba con «estoy activado, mi cuerpo está listo».
    3. La habilidad se entrena. Lo que no sabes hoy no dice cuánto puedes aprender. Cada error en tus tarjetas es una parte del examen que ya no te va a sorprender.
    4. Empieza por lo que sabes. Lee todo el examen, responde primero lo seguro y vuelve después a lo difícil.

    Si los nervios no te dejan dormir, comer o estudiar durante días, no es algo que tengas que aguantar solo. Habla con alguien de confianza o con Archie.